Archive for the ‘Articles d’interès’ Category

h1

Informació important sobre el virus boca-mà-peu.

28 Novembre 2016

És una infecció viral comuna que usualment comença a la gola i que cursa generalment amb la presència de butllofes característiques a les mans i als peus.

Aquesta malaltia ocorre generalment a l’estiu i principis de la tardor i principalment en nens menors de 10 anys.

Què és la malaltia de mans, peus i boca?

La malaltia de mà, peu i boca, és freqüent i contagiosa. Està causada per diferents tipus de virus de la família dels enterovirus, generalment per virus del grup Coxsackie. Aquests virus viuen en el tub digestiu i se solen contagiar perquè les persones no es renten bé les mans o entra en contacte amb superfícies contaminades amb excrements.

Els nens d’entre 1 i 4 anys són els que més s’exposen a contraure aquesta malaltia, que és freqüent en guarderies, centres de preescolar i altres llocs on els nens comparteixen espais reduïts. Es tracta d’una malaltia que sol durar entre 3 i 5 dies.

Signes i símptomes

La malaltia de mà, peu i boca cursa amb butllofes doloroses a la gola, la llengua, les genives, el paladar dur i/o la cara interna de les galtes.

Les ampolles són de color vermell, amb una petita bombolla plena de líquid en la part superior. Se solen pelar, deixant úlceres o nafres. Les plantes dels peus i els palmells de les mans també poden presentar erupcions de grans vermells plans o butllofes vermelles. En algunes ocasions, es poden formar erupcions en altres parts del cos, com les natges i les cuixes.

Si un nen és molt petit i només desenvolupa úlceres dins de la boca o del coll, el més probable és que no ho sàpiga expressar. No obstant això, el fet que deixi de menjar o de beure o que comenci a beure amb menys freqüència de l’habitual serà un indicador que alguna cosa va malament.

Un nen amb la malaltia de mà, boca, peu també pot:

  • Tenir febre, dolors musculars o altres símptomes gripals.
  • Presentar irritabilitat o dormir més del que és habitual.
  • Començar a bavejar (perquè li costa molt empassar).
  • Només demana beure líquids frescos o freds.

Tractament

Si el teu fill està molt irritable o rebutja el menjar o la beguda, hauries de portar-lo al pediatre. Ja que la malaltia de mà, peu i boca ha de seguir el seu curs, és possible que el pediatre recomani que el nen es quedi a casa perquè se senti més còmode durant el procés de recuperació.

També li pots administrar paracetamol o ibuprofè per alleugerir les molèsties i la irritabilitat, a part del mal de les úlceres o nafres de la boca i el malestar associat a la febre. Però no li donis una aspirina (o un altre medicament que contingui àcid acetilsalicílic) a un nen o un adolescent perquè els podria provocar una malaltia molt poc habitual però greu anomenada síndrome de Reye.

Als nens que tinguin problemes per empassar se’ls pot receptar un xarop fabricat pel farmacèutic que s’aplica sobre les nafres per alleujar el dolor. Els aliments freds, com els gelats i els pols, també ajuden a adormir les zones adolorides.

Els nens que tinguin butllofes a les mans i/o peus haurien de mantenir aquestes àrees ben netes i descobertes; s’haurien de rentar les mans amb aigua tèbia i sabó i eixugar-se poc a poc. Si se’ls rebentés una butllofa, s’hauria d’aplicar una mica de pomada antibiòtica per impedir que s’infecti i cobrir després amb un petit embenat.

Assegura’t que el teu fill beu abundant líquid per mantenir-se ben hidratat. 

Com prevenir el contagi

La malaltia de mà, peu i boca és una infecció contagiosa que es propaga a través del contacte amb la femta, la saliva, les mucositats del nas o el líquid que contenen les butllofes. No hi ha cap vacuna per prevenir-la.

Es recomana que el nen es quedi a casa mentre tingui febre o butllofes obertes, tant a la pell com a la boca. Fins i tot després que un nen s’hagi recuperat de la malaltia, podrà seguir transmetent el virus a través de la femta durant diverses setmanes.

Rentar-se les mans a consciència és la millor protecció. Recorda a tots els membres de la família que es rentin bé les mans i que ho facin freqüentment, sobretot després d’utilitzar el vàter o de canviar-li els bolquers a un nadó i també abans de preparar el menjar i/o de menjar.

Quan trucar al pediatra

Truca al pediatre si el teu fill segueix estant molt irritable, no hi ha forma de tranquil·litzar-lo, està molt inactiu o sembla estar empitjorant. També hauries de portar-lo al pediatre si sembla que presenti signes de deshidratació; en aquest cas, presentaria signes com: boca seca, ulls enfonsats i/o reducció de la quantitat d’orina.

Anuncis
h1

“Dejemos de preguntárselo todo a los niños, la familia no es una institución democrática”.

8 Novembre 2016

Hemos pasado de tener hijos mueble, a los que hacíamos poco caso, a tener hijos altar, a quienes veneramos. Una nueva generación de padres practica la hiperpaternidad, un modelo de crianza originario de EEUU, y propio de las clases medias y altas, que se caracteriza por la sobreprotección de unos hijos que se han convertido en el centro de las familias del siglo XXI. Así lo sostiene Eva Millet en su último libro, ‘Hiperpaternidad’, de Plataforma Editorial.

¿Por qué los padres de ahora somos más protectores?

Una de las razones es demográfica. Si sólo tenemos 1,3 niños de promedio, este niño es el centro de atención y de la vida de sus padres. Y no les estamos haciendo ningún favor. ¡Claro que son superespeciales! Pero para ti, no para todo el mundo, y tienen que acostumbrarse a que no son el centro del Universo. Las familias antes eran más extensas y todos -abuelos, tíos, primos- participaban en tu educación. Ahora no, el modelo está blindado y no aceptamos comentarios ni críticas de la tribu. Además, tenemos a los hijos de mayores y importamos a la crianza las herramientas del trabajo. Y también hay una competencia brutal entre padres: los niños son ahora signo de estatus. Son una proyección de ti mismo y sus metas son las tuyas. Todo tiene que ser perfecto: la casa, el coche, los dientes y, también, el niño.

¿Cómo son los hiperpadres?

La hiperpaternidad se caracteriza por una atención excesiva a los niños y una perpetua supervisión. Los padres resuelven sistemáticamente los problemas a sus hijos y esto tiene consecuencias, porque los estás haciendo menos autónomos. Otra característica es justificarlos continuamente y estimularlos precozmente. Hay una tendencia a intentar que los niños lo hagan todo lo antes posible para que sean superniños, pero esto tiene dos derivadas. Estamos quitándoles a los niños lo más importante de la infancia, que es el tiempo para jugar, y no tienen tiempo para aburrirse, y del aburrimiento puede salir la creación. Está bien que hagan alguna actividad pero como máximo deberían tener tres tardes ocupadas, y ya me parece mucho.

“Estoy harta de hacer que la niñez de mi hijo sea mágica”, decía la carta de una madre que se hizo viral.

Encontramos a padres inseguros porque hay sobreoferta de métodos y experiencias que el niño tiene que vivir, y esto supone un estrés añadido. Parece que no puedas quedarte en casa un fin de semana sin hacer nada, y los niños a veces también lo piden. Están hartos de tanta academia precoz y no debería ser así porque les matas las ganas de aprender y la curiosidad.

¿Cómo podemos saber si nos hemos convertido en hiperpadres?

Hay dos señales. Una, si no eres capaz de observar a tu hijo sin intervenir a la primera oportunidad. Y otra es cuando se habla en plural de los hijos: “Hoy tenemos un examen”, “Hemos aprobado”, “Hemos suspendido”…

Los hiperpadres también intervienen mucho en la escuela.

Está bien que los padres se impliquen en la escuela, que colaboren, pero cada uno tiene que saber cuáles son sus límites. El problema es que a menudo termina en enfrentamiento.

Elegir escuela provoca mucho estrés a los padres.

Y no debería ser así. Los niños deberían ir a la escuela del barrio. Pero existe la idea de que tienen que ir a la escuela perfecta donde hacen la última técnica pedagógica. Es un estrés. Los padres visitan 25 escuelas, hacen excels y luego no se fían de la escuela a la que lo acaban llevando.

¿Y qué niños estamos criando?

Estamos criando niños con una visión muy hinchada de sí mismos. Estamos criando niños L’Oréal: “Porque yo lo valgo”. Pero por otro lado son niños muy débiles que nunca han aprendido a resolver sus problemas, porque nunca los has dado la oportunidad ni las herramientas y ante un pequeño problema se desmontan. Recuerdo el caso de una estudiante estadounidense en Barcelona que se quedó atrapada en el ascensor y en vez de tocar la alarma llamó a su madre a los Estados Unidos para que se lo resolviera. Están acostumbrados a que los padres les digan qué tienen que hacer. Al estar tan protegidos son inseguros y tienen muchos miedos: niños con miedo a dormir con la luz apagada, de tirar de la cadena, de comer cosas nuevas…

¿La crianza natural o maternidad intensiva puede ser un problema?

La maternidad se ha profesionalizado en el sentido de que hay mujeres que hacen de la maternidad su trabajo y se definen como full time mums. Se acaba enloqueciendo. El niño es tu referente pero tenemos que tener otras actividades en la vida.

¿Y cuál es el antídoto para revertir la hiperpaternidad?

El underparenting o sana desatención de los hijos. Como padres nuestro trabajo es estar pendientes de los hijos pero sin intervenir a la primera ni hacer un drama. Si la niña está desganada no quiere decir que tenga anorexia, y si un día no la dejan jugar al fútbol no es bullying. Pongo el ejemplo de la mochila: cuando el niño sale de la escuela no le tienes que llevar la mochila como si fueras su mayordomo. Si pesa, sácale un par de libros. Lo tienes que hacer responsable de sus cosas. Y también dejar de preguntarle todo: “Quieres dormir?”, “¿Quieres comer?”, “Quieres un Dalsy?”… Hay esta idea de que la familia es una institución democrática y no, la familia es una jerarquía: los padres arriba y los niños abajo. Todos participamos pero no le puedes preguntar a un niño de 3 años qué quiere para cenar.

h1

¡Cuidado! Si Tus Hijos Se Sientan De Esta Manera Corren Peligro

31 Mai 2016

Cuando somos pequeños tenemos mucha flexibilidad en nuestro cuerpo, esto nos permite hacer cosas que hoy en día a muchos nos cuesta trabajo.

Es por ello que cuando uno es niño suele sentarse de la manera que más le plazca, pero debes tener cuidado si tus hijos se sientan en forma de “W”. 

Si bien es cierto que al niño no le incomoda estar sentado en dicha posición a la larga traerá graves consecuencias, así que si quieres saber el porqué te invitamos a que leas el resto del artículo.

Porque no debes dejar que tus hijos se sientan en forma de “W”

niño sentado w

 Cuando los niños optan por la postura de la W al sentarse en el suelo, sus caderas están rotadas hacia dentro, apoyando toda la parte interna, incluidas las rodillas, mientras que los tobillos permanecen en rotación externa.

La posición se llama W, por que si miras justo por encima verás que se forma una letra W, justo como lo muestra la imagen que ilustra este artículo.

A los niños les brinda una mejor estabilidad para estar jugando, sin embargo existen razones tanto posturales como del desarrollo motor, por las que debemos corregir SIEMPRE que veamos que el niño se siente así.

Cosas que afectan al niño cuando está en dicha posición

 w sitting

La rotación de la cadera: al mantener esta posición, la parte interna de las piernas recibe una presión excesiva. Además, acorta los músculos estabilizadores de la pelvis y la cadera, fomentando como consecuencia las contracturas a este nivel y la alteración de la marcha.

La rotación de rodillas y tobillos: esta presión excesiva supone también contracturas en los músculos de dichas articulaciones. Esto puede conllevar dolor más adelante, incluido dolor lumbar.

Pobre desarrollo de la musculatura “central”: la musculatura abdominal y de la espalda es fundamental para una buena postura y un buen desarrollo del movimiento.

Afecta al desarrollo motor: al limitar las rotaciones de tronco y las transferencias de carga de un lado al otro, dificulta el alcance, así como la aparición de reacciones de enderezamiento y equilibrio, y el paso de la línea media de las extremidades superiores.

¿Qué hacer cuando veamos a nuestros hijos sentados en esta postura?

Lo que debemos hacer es ofrecerle al menor una postura completamente diferente, por ejemplo sentarse de lado, con las piernas cruzadas, con las piernas estiradas hacia delante, entre otras.

Además es recomendable que constantemente esté cambiando de posición, además de que no pase mucho tiempo en una misma posición, se recomienda que el niño se levante a caminar antes de cambiar de posición.

h1

Les rabietes.

3 Mai 2016
LES RABIETES
Les rabietes infantils son molt freqüents en la primera infància. Constitueixen una part normal del desenvolupament del nen de 1 a 3 anys i tenen tendència a desaparèixer cap als 4 anys. Es tracta de comportaments colèrics mitjançant els quals el nen manifesta la seva frustració davant la incapacitat de fer o aconseguir el que desitja.
Es considera que l’origen de la rabieta, acostuma a estar en un conflicte entre els desitjos d’autonomia del nen i les limitacions que li imposen. També poden aparèixer en determinats moment com a manifestació de gana, son, cansanci, esgotament… Cal tenir en compte que aquest problemes de comportament apareixen coincidint a l’adquisició del llenguatge que no està del tot elaborat impedint així que puguin verbalitzar de forma entenedora les seves necessitats.
Per acabar amb les rabietes existeixen dos tipus de pautes: evitar-les o fer-hi front.
COM PODEM ACTUAR PER EVITAR-LES?
– Intentar evitar les situacions i circumstàncies que poden ser font de frustració o facilitin l’aparició de les rabietes, com la gana, son…
– Establir normes raonables, clares i coherents, que siguin les mateixes independentment de qui cuidi al nen.
– Mantenir les normes perquè el nen tingui clar on estan els límits. No han de variar en funció de d’humor dels pares o les circumstàncies.
– No reforçar els comportaments negatius. El nen busca l’atenció dels seus pares i si la rep, sobretot quan fa rabietes, se li està indicant que és la millor manera d’aconseguir el que vol.
– Ensenyar-li a verbalitzar els seus sentiments i expressar la seva frustració de forma mínimament adequada.
– Sempre que sigui possible, oferir al nen la possibilitat de triar entre varies opcions disponibles.
– Avisar al nen en temps quan vagi a produir-se un canvi en una activitat rutinària perquè pugui preparar-se i fer-se a la idea.
COM PODEM ACTUAR PER FER FRONT A LES RABIETES?
– Mantenir la calma, sense cridar ni sacsejar al nen. No soluciona res i donen mal exemple. Al cridar-li i perdre els nervis se li està donant un model incorrecte a l’hora de resoldre els conflictes.
– No intentar raonar amb el nen en aquell moment, ja que probablement no escoltarà.
– No se li ha de donar una cosa que sabem que li agrada per tal que calli, ja que ho demanaria en cada rabieta.
– En les fases inicials, és bastant eficaç intentar distreure al nen desviant la seva atenció cap a una altra activitat o objecte.
– Si no s’aconsegueix controlar la rabieta, i la situació ho permet, es pot adoptar una actitud d’indiferència i ignorar la conducta del nen.
– A vegades, es pot utilitzar la tècnica del temps fora, deixant-lo sol, perquè es calmi, en un espai sens perills durant uns minuts. (1 minut per any que te el nen).
– Si la rabieta passa en un lloc públic, s’ha de procurar portar-lo a un lloc tranquil i si fos necessari contenir-lo físicament i sense deixar de mirar-lo.
– Un vegada ha finalitzat la rabieta, no s’ha de castigar ni cridar al nen, sinó donar-li seguretat i afecte però no en excés i fer-lo pensar i raonar sobre el que ha passat.
h1

Mites sobre l’aparició de les dents.

3 Abril 2016

10 falsos mites sobre la aparició de les dents de llet

La febre, la falta de gana o bavejar són alguns falsos mites atribuïts a la sortida de les dents en els bebès

23.02.2016 | 07:11

Deu mites falsos sobre l´aparició de les dents de llet.

Deu mites falsos sobre l´aparició de les dents de llet.
 La majoria dels pares solen pensar “erròniament” que si el seu bebè té excés de saliva, rebutja el menjar, està irritable, dorm malament i es porta la mà i altres objectes a la boca és perquè li estan sortint les dents.

No obstant això, la neonatòloga i cap del servei d’urgències pediàtriques de l’Hospital La Milagrosa de Madrid, Paloma Nacher, ha avisat que aquests símptomes no tenen per què ser indicatius de la dentició i ha informat que els senyals que més delaten que s’estan formant les dents és la inflamació, sensibilitat i enrogiment de les genives.

“Bavejar, la irritabilitat, la falta de gana, la febre, la diarrea o les infeccions respiratòries no són una conseqüència directa de l’aparició de les dents, sinó que podrien donar-se algun cas, de forma lleu i per poc temps coincidint amb el moment de la dentició”, ha assegurat.

De fet, es calcula que pot haver-hi el 35% de bebès que no experimenten cap símptoma amb l’aparició de les dents de llet. Per això, i amb l’objectiu de tranquil·litzar als pares, l’experta ha desvetllatels 10 falsos mites més comuns que es produeixen sobre aquest assumpte:

1.- Bavejar: l’increment de la saliva pot deure’s al fet que les glàndules han accelerat el seu funcionament per a la ingesta d’aliments diferents a la llet.

2.- Mocs: la presència de mocs no s’ha d’atribuir a la sortida de les dents. Cal consultar el pediatre si aquests duren diversos dies i, més encara, si van acompanyats de febre.

3.- Febre: l’aparició de les dents no ha de per què causar febre, encara que pot incrementar una mica la temperatura corporal per la inflamació de les genives. Pot ser que el seu sistema immunitari estigui una mica més afeblit i, per això, agafi alguna malaltia que generi la pujada de la febre.

4.- Diarrea: igual que amb la febre, se sol pensar que la dentició provoca colitis o deposicions més toves o constants, però això no és així. Si això succeeix, cal consultar al metge per veure què ha desencadenat la diarrea, com pot ser una gastroenteritis o una reacció al·lèrgica.

ELS BEBÈS NO PERDEN LES GANES DE MENJAR

5.- Inapetència: els menuts no perden les ganes de menjar, sinó que les molèsties a les genives els fan menjar menys o que els costi més ingerir els aliments.

6.- Ús de medicaments: es desaconsella l’ús de fàrmacs per adormir les genives, ja que la única cosa que fan és endurir-les i retardar la seva aparició. En el seu lloc es recomana l’ús d’un anell o cèrcol per mossegar.

7.- Cèrcols per mossegar : encara que el fred pot alleujar la sensibilitat i la inflamació de les genives, no s’aconsella introduir els estris per mossegar al congelador, ja que podrien provocar cremades en la mucosa de la boca. Sí que es poden introduir, però, en la nevera perquè estiguin freds.

8.- Neteja: la higiene bucal dels nens ha de començar a realitzar-se amb raspall quan el petit tingui almenys vuit dents. Fins llavors, se li pot donar aigua després de dinar perquè arrossegui les restes de menjar que puguin quedar en les dents o fregar-los amb una gasa humitejada amb aigua.

9.- Edat de la dentició: la sortida de les dents depèn del moment en el qual els van sortir als pares. Encara que sol ser entre els sis i vuit mesos i la mitjana és que als 30 mesos el nen ja tingui els 20 dents de llet, aquests ritmes poden variar molt entre els petits. Convé consultar al pediatre quan el nen a partir dels 18 mesos no té cap dent perquè valori la situació.

10.- Ordre de sortida de les dents: encara que hi ha un patró més o menys comú per a l’aparició de les dents de llet, aquest pot variar molt entre nens. Així que els pares dels menuts que no segueixin aquests esquemes a la lletra, no han de pensar que els nens tenen algun tipus de problema o que ho vagin a desenvolupar de majors, amb les dents definitives.

h1

Consells per ensenyar als teus fills a tolerar la frustració.

2 Març 2016

Aprendre des de petits a tolerar la frustració permet que els nens puguin enfrontar-se de manera positiva a les diferents situacions que se’ls presentaran a la vida.
La frustració és una vivència emocional que es presenta quan un desig, un projecte, una il·lusió o una necessitat no s’arriba a satisfer o a complir.

Quan un desig o una il·lusió no es compleixen, els adults -i també els nens- experimenten d’una manera o d’una altra tota una sèrie d’emocions com enuig, tristesa, angoixa o ansietat a causa de la frustració. Són vivències personals i és per això que cadascú s’enfronta i reacciona davant aquests fets o esdeveniments de forma diferent.

Tolerar la frustració significa ser capaç d’afrontar els problemes i limitacions que ens trobem al llarg de la vida, tot i les molèsties o incomoditats que puguin causar-nos. Per tant, es tracta d’una actitud i, com a tal, pot treballar-se i desenvolupar-se.

La frustració és un estat transitori i, per tant, no permanent: no s’ha de confondre la tolerància a la frustració amb la tolerància al fracàs.

A la vida, hi ha situacions en què aconseguim els nostres objectius, desitjos, etc., i d’altres en què no. Durant l’etapa infantil, els nens solen pensar que el món gira al seu voltant, que s’ho mereixen tot, i que aconseguiran al moment el que demanen. No saben esperar perquè no tenen desenvolupat el concepte del temps ni la capacitat de pensar en els desitjos i necessitats dels altres . És aleshores quan cal començar a ensenyar els nens a tolerar la frustració. Si els pares sempre donen als fills tot allò que demanen, els petits no aprendran a tolerar el malestar que provoca la frustració i a enfrontar-se a situacions adverses. Per això, en l’edat adulta seguiran sentint-se malament cada vegada que no aconsegueixin allò que s’han proposat.

Intentar complaure sempre els nens i evitar que se sentin frustrats davant qualsevol situació no afavoreix el seu desenvolupament integral com a persona , ja que quan siguin adults hauran d’enfrontar-se a circumstàncies tant d’èxit com de fracàs.

Existeixen teories que defensen que, si no s’ensenya els nens a acceptar els fracassos, és possible que desenvolupin una actitud agressiva reincident. En general, els nens amb poca tolerància a la frustració:

  • Tenen dificultats per controlar les emocions.
  • Són més impulsius i impacients.
  • Busquen satisfer les seves necessitats de forma immediata, de manera que, quan s’han d’enfrontar a l’espera o a la postergació d’aquestes, poden reaccionar amb enrabiades i plor fàcil.
  • Són exigents.
  • Poden desenvolupar, amb més facilitat que d’altres nens, quadres d’ansietat o depressió davant els conflictes o dificultats grans.
  • Creuen que tot gira al seu voltant i que s’ho mereixen tot, de manera que senten qualsevol límit com injust ja que va en contra dels seus desitjos. Els costa comprendre per què no se’ls dóna tot el que volen.
  • Tenen una baixa capacitat de flexibilitat i adaptabilitat.
  • Manifesten una tendència a pensar de manera radical: una cosa és blanca o negra, no hi ha punt intermedi.

Molts pares intenten reduir o evitar les fonts que poden generar frustracions en el nen, i acaben convertint qualsevol dels seus fracassos en un nou èxit. Per prevenir aquesta situació i aconseguir que el nen toleri la frustració, els pares han d’evitar la sobreprotecció i no abusar de la permissivitat. La conducta permissiva es manifesta, sovint, en cedir davant qualsevol requeriment del nen, de manera que aquest sempre aconsegueix el que vol i mai no s’enfronta a situacions negatives, problemàtiques o frustrants.

Tècniques per tolerar la frustració

Per ensenyar al nen a tolerar la frustració, existeixen alguns consells útils que us detallem a continuació:

  1. Donar exemple. L’actitud positiva dels pares a l’hora d’afrontar les situacions adverses és el millor exemple perquè els fills aprenguin a solucionar els problemes.
  2. Educar en la cultura de l’esforç. És important ensenyar al nen que és necessari esforçar-se. Així aprendrà que l’esforç és, en moltes ocasions, la millor via per resoldre alguns dels fracassos.
  3. No donar-li tot fet. Si se li posa tot fàcil al nen i no se li permet assolir els reptes per si mateix, serà difícil que pugui equivocar-se i aprendre dels seus errors per saber com enfrontar-se al fracàs.
  4. No cedir davant les enrabiades. Les situacions frustrants deriven, en molts casos, en enrabiades. Si els pares cedeixen davant d’elles, el nen aprendrà que aquesta és la forma més efectiva de resoldre els problemes.
  5. Marcar-li objectius. Cal ensenyar el nen a tolerar la frustració marcant-li objectius realistes i raonables, però sense exigir-li que s’enfronti a situacions que, per la seva edat o maduresa, sigui incapaç de superar.
  6. Convertir la frustració en aprenentatge . Les situacions problemàtiques són una excel•lent oportunitat perquè el nen aprengui coses noves i les retingui. D’aquesta manera, podrà afrontar el problema per si mateix quan aquest torni se li torni a presentar.
  7. Ensenyar-li a ser perseverant. La perseverança és essencial per superar situacions adverses. Si el nen aprèn que amb la constància pot solucionar molts dels seus problemes, sabrà controlar la frustració en altres ocasions.

Davant la frustració, s’ha d’ensenyar als nens formes positives per fer front a aquests sentiments adversos. Per això, es poden utilitzar diferents estratègies:

  • Ensenyar tècniques de relaxació. Tots ens enfrontem a les situacions adverses d’una forma més positiva si estem relaxats. Un bon consell és ensenyar als més petits a augmentar la tolerància a la frustració a través de la relaxació del cos.
  • Ensenyar a identificar el sentiment de frustració quan aparegui . Per exemple, “en Joan està rabiós perquè no ha fet bé la multiplicació. Intenta-ho amb una altra i pren-te més temps”.
  • Ensenyar al nen quan ha de demanar ajuda . A alguns nens els costa demanar ajuda, mentre que d’altres la demanen d’una manera constant i immediata. Cal ensenyar el nen a intentar trobar una solució primer. Si se sent frustrat quan realitza alguna tasca, hem d’intentar ensenyar-li a evitar la frustració: “què podries fer en lloc d’enfadar-te o abandonar allò que estàs fent?”.
  • Representar papers . Es pot jugar amb el nen a interpretar una situació frustrant. Posa-li un exemple: ha de fer els deures però vol anar a jugar al parc. En primer lloc, el nen interpretarà la frustració, i després adoptarà el rol oposat. Se li pot animar a que dialogui amb ell mateix de forma positiva i busqui una manera de resoldre el problema.
  • Reforçar les accions apropiades del nen. És important elogiar-lo quan retardi la seva resposta habitual d’ira davant la frustració, i quan aconsegueixi emprar una estratègia adequada.
  • Modificar la tasca. Ensenya-li una forma alternativa d’assolir els seus objectius.

En resum, cal recordar que la frustració forma part de la vida. Encara que no es pot evitar, es pot aprendre a gestionar-la i superar-la, i a augmentar d’aquesta manera la tolerància a aquesta. Aprendre a tolerar la frustració fa més fàcil que ens enfrontem amb èxit a la vida. Per això, com més aviat n’aprenguem, serà millor per a nosaltres.

h1

La sobreprotección.

28 gener 2016

Estás ahogando a tu hijo (y no te das cuenta)

Tendemos a sobreproteger a nuestros hijos en vez de enseñarles a ser autosuficientes, lo que según los expertos crea problemas en el desarrollo de su personalidad.

Sense títol

“Siempre serás mi bebé”. Esa es una de las frases que toda madre ha dicho alguna vez mientras acunaba a su hijo. La cuestión es que esa frase suena diferente cuando el “bebé” en cuestión tiene un año, siete o catorce. Como en un extraño síndrome de Peter Pan, nos negamos a que nuestros hijos crezcan, y eso tiene sus consecuencias.

Muchos medios se han hecho eco del mensaje de la nueva película de Pixar “Inside Out”, respecto a la importancia que tiene la tristeza en nuestra vida. Poco se ha hablado, en cambio, de otro de sus mensajes claves: la necesidad de dejar que nuestros hijos crezcan. Aceptar sus cambios, sus decisiones y dejarles que sufran y se equivoquen para permitir que maduren. Algo que parece obvio, pero no lo es tanto. Volviendo a un ejemplo estadounidense, la revista digital Slate realizaba una encuesta entre 6.000 lectores, para comparar qué cosas habían hecho ellos de pequeños, y cuáles de esas cosas permitían hacer a sus hijos. La conclusión era clara, los chavales de antes tenían más libertad y hoy en día se sobreprotege mucho más a los niños.

“La sobreprotección es una moneda de dos caras: fomento de la dependencia con respecto a los padres y freno de la autonomía infantil”, esta es la principal reflexión que lanza a la sociedad Francisco Javier Méndez Carrillo, catedrático de la Universidad de Murcia y creador del Método Fortius para el fomento de la fortaleza psicológica en niños. Incide asimismo en que “es una trampa”, ya que a corto plazo es una solución cómoda para la familia, porque el niño está encantado de que los padres le sacan las castañas del fuego, y los padres están tranquilos y satisfechos porque evitan o le solucionan los problemas al niño, pero “a largo plazo educar al niño entre algodones no le prepara para afrontar las dificultades que le planteará la vida”.

Las consecuencias de la sobreprotección

Está claro que todo padre quiere hacer lo mejor para su hijo, pero muchas veces no sabe cómo hacerlo, y en la vorágine del día a día, toma las decisiones más fáciles y más rápidas, en vez de pensar en uno de los dichos populares que encierra más sabiduría: “es mejor enseñarle a pescar, que darle los peces”.

Méndez Carrillo insiste además en que “la sobreprotección es una chaqueta con dos mangas. Una ancha, permisiva o para el comportamiento infantil dependiente, y otra estrecha, estricta, autoritaria o para el funcionamiento autónomo”. De esta manera explica que suele darse el caso de “los padres de los niños con mamitis o papitis, es decir, los que tienen miedo de separarse de sus papás y de estar lejos del hogar, de modo que se convierten en su sombra y les persiguen por toda la casa. Son padres muy indulgentes con la ansiedad del hijo y ceden rápidamente a sus exigencias”. Por ejemplo, con comportamientos como acompañarle al baño, o cuando le apaciguan asegurándole que no se marchan hasta que se tranquilice, o le consienten quedarse en casa y no ir al colegio. Esos mismos padres, para otras cosas, son extremadamente restrictivos, con las situaciones que consideran inconvenientes o arriesgadas. “Así, no le dejan ver el telediario para evitarle las malas noticias, no le permiten patinar para que no se caiga y se haga daño, o no le informan de la enfermedad del abuelito para que no sufra. También son renuentes a las actividades que escapan a su vigilancia, como dormir fuera de casa o ir de acampada”. Todo ello tiene consecuencias en el desarrollo de la personalidad y en el crecimiento del niño, como que se vuelvan más inseguros, incapaces de tomar decisiones propias, con un carácter más débil y con miedo a los cambios. Cuestiones que le pasarán factura en su vida como adulto.

Cómo evitar esta situación

El catedrático en Psicología Francisco Javier Méndez Carrillo, explica en su libroPrograma Fortius  (Ediciones Pirámide) unas claves básicas para reforzar la personalidad de nuestros hijos. Entre las mismas, una de las ideas más destacas es seguir una línea de actuación a la hora de reforzar estos comportamientos. Así, a la hora de afrontar un reto, el experto insiste en que lo primero que hay que hacer es escoger un momento oportuno y preparar la situación. Por ejemplo, si el reto consiste en dejar que aprenda a comer solo, Mendéz Carrillo apunta a reservar el fin de semana, dónde tiene más tiempo para la tarea, y eliminar distracciones como la televisión y los juguetes, además de buscar un momento en el que nos aseguremos que nuestro hijo tiene hambre. Para otras tareas más generales, lo siguiente a tener en cuenta es el proceder de lo fácil a lo difícil; explicar cómo debe de hacerlo, no sólo de palabra, sino mostrándoselo; además de animarle y resaltarle los haciendo cuándo lo haga bien. Todo ello sin dejar de corregir los errores.

“Desde una perspectiva educativa, la protección es un fenómeno beneficioso en la primera infancia, pero se debe retirar gradualmente de forma natural a medida que el niño crece, madura y se desarrolla biológica, psicológica y socialmente, adquiriendo hábitos de higiene, habilidades sociales o aprendizajes escolares, que posibilitan y favorecen la independencia y autonomía personal”. Todo ello además aplicando un poco la lógica en las situaciones que van dándose día a día. “Los padres deben valorar en cada situación qué es lo prioritario, por ejemplo, si el niño interrumpe una llamada telefónica sobre un asunto de trabajo importante exigiendo que le preparen la merienda para irse a jugar, hay que enseñarle a que espere su turno”.

Reforzar la autosuficiencia en el colegio

Si bien el papel de los padres es importante, no hay que olvidar nuestros hijos reciben gran parte de su educación en el colegio. Nuria Sánchez, profesora de Primaria en un colegio privado de Alcalá de Henares, explica que en sus clases se encuentra este tipo de alumnos sobreprotegidos, “una sobreprotección que deriva en debilidad y desconfianza en sí mismos a la hora de afrontar retos y derrotas”, tan simples como un examen suspenso. Desde su perspectiva de maestra, “la clave está en darles responsabilidad. Tendemos a pensar que por ser pequeños no van a ser capaces de hacer ciertas cosas, o a hacerlas nosotros porque lo hacemos más rápido y además nos ahorramos una pataleta, y es un error ya que esto les hace inútiles”.

Estas ideas también se trabajan cada día en sus clases, donde, tal y como expone, “a medida que subimos de curso vamos sacando a nuestros alumnos de la zona de confort, retándoles a, por ejemplo, exponer un trabajo en clase”. En estos casos, reconoce que puede pasar que el alumno, de primeras, se agobie pensando que no será capaz, y acuda a casa en busca de la ayuda de sus padres, para que estos les protejan y les “salven” de esa situación. Ante estas circunstancias su consejo es tajante: “Hay que quitarle importancia, conseguir que sientan que pueden con todo, que eso no debe ser un motivo de rabieta o bloqueo”. Otra de las herramientas que suelen utilizar es la figura del helper, es decir, que cada semana un alumno es nombrado ayudante de la profesora. “Nombrar cada lunes al ayudante delante de todos sus compañeros, ponerle una estrella que le distinga, hacerle sentir importante, responsable y sobre todo, darle confianza de que es ‘mayor’ y puede”.